UN PASEO POR MADRID (II)


Teatro Real o de la Ópera, en la Plaza de Oriente, se empezó a construir por orden de Fernando VII en 1817, y las obras terminaron en 1850. Tuvo una etapa esplendorosa hasta entrado el siglo XX, que cerró debido a su mal estado. Tras una restauración, abrió de nuevo en 1966 como sala de conciertos. Restaurado y reinaugurado de nuevo en 1997, es ahora uno de los mejores recintos de ópera de Europa.

Jardines de la Plaza de Oriente, el centro está presidido por una estatua de Felipe IV fundida por Prieto Tacca según cálculos de Galileo Galilei. Se encuentran entre el Palacio Real y el Teatro Real.

 

 

Palacio Real o Palacio de Oriente, quizás el monumento más espectacular de Madrid. Un palacio borbónico, construido en el siglo XVIII sobre las ruinas del antiguo Alcázar. Rodeado por los Jardines del campo del Moro, los de Sabatini y la Plaza de la Armería, domina la Plaza de Oriente.

 

 

Vista de la Plaza de España, desde la calle Bailen. 

 

 

La plaza de la armería, donde se hace el tradicional cambio de guardia. 

 

 

La catedral de la Almudena es un templo de exterior neoclásico muy austero e interior neogótico. Tiene planta de tres naves más capillas de 99 metros de longitud y crucero de 66 metros. Bajo la iglesia neogótica existe la “cripta” o iglesia subterránea neorrománica con  portadas al sur (cerca de la muralla árabe).

 

 

Reponemos fuerzas en la Posada de la Villa, en la Cava Baja, donde se puede comer uno de los mejores corderos de Madrid.

 

 

Calle Redondilla, en el primer piso vivió el padre de mi marido. Ahora pertenece a las monjas. Tiene un patio y una corrala muy bonita, pero no pudimos pasar, estaba cerrado.

 

 

Iglesia de San Francisco el Grande. Se trata de la Iglesia del antiguo convento de Jesús y María, más conocido con el nombre de San Francisco el Grande. Según la tradición, el convento –de religiosos franciscanos observantes- fue fundado por el propio San Francisco de Asís en el año 1217 sobre una ermita anterior dedicada a Santa María.

 

 

A la puerta de Toledo niña le tengo celos

José Bonaparte encargó la construcción de un arco del triunfo para erigir su gloria; los planos eran de Silvestre Pérez y en 1812 comienzan las obras. En sus cimientos se enterró una caja que contenía monedas del rey intruso, una guía y la Constitución de Bayona. Pero con la marcha de los franceses se detienen las obras. En 1871 el Ayuntamiento decide que sea levantada en honor a Fernando VII, tras la victoria contra las tropas napoleónicas. El arquitecto Antonio López Aguado hace nuevos planos y se sustituyen los documentos de la caja enterrada y se introducen monedas fernandinas y una Constitución de Cádiz. Está formada por un arco y dos puertas adinteladas; la decoración son medias columnas estriadas, de orden jónico.

 

 

 

 

 

 

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2 comentarios en “UN PASEO POR MADRID (II)

  1. Me han encantado tu paseo por Madrid.
    A mi es una ciudad que me encanta, la zona de la latina aún más y que decir San Francisco el Grande, ha merecido la pena el tiempo que ha estado cerrado, lo han dejado muy bien.

  2. Gracias Shera, la zona de latina la conozco bastante bien, trabajé en Concepción Jerónima doce años, pero ahora Madrid esta mucho más bonito.

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