No tenía previsto hablar de mi madre, todavía. Era una tarea pendiente que quería hacerla en condiciones, pero…la Encarna manda.
- A ver cuando me pones en el bok ese tuyo.
- Pero, si eres la protagonista, ¡no ves el título!.
- Ya, pero no salgo, tienes que contar mi vida, cuando me bebí la sosa, cuando…
- ¡Mamá! …para…
- Tienes que contar mi historia, deberías escribir un libro.
- Vale mamá, tu ve apuntando las cosas de las que te acuerdes y ya veremos algún día, pero me parece que va a ser de mucho llorar.
- Pero me tienes que sacar en el interne
Como veis no me queda más remedio que hablaros de ella. Empiezo:
Encarnación Guerrero Caracuel, nació en Febrero de mil novecientos…
- ¡Eh! No vayas a decir mi edad.
- No querías que escribiera de ti.
- Pero no tienes que decir los años que tengo.
Mi madre es que es muy presumida, jamás la he visto salir a la calle, aunque fuera a la tienda de enfrente, sin vestirse bien, pintarse los labios y la raya azul de los ojos. Cuando éramos pequeñas, las mujeres del barrio salían a comprar con rulos y en bata. Mi madre ¡ni soñarlo!, La tercera de las tres, en eso, es igualita a ella (no es que las otras dos salgamos en bata a la calle, eh…).
Mi madre canta bien, bueno no sé si bien, pero a nosotras nos encantaba escucharla, hasta bajaban nuestras amigas y siempre le decían “canta otra Encarna”.
Los sábados era día de baño y en invierno, para calentar el cuarto, ponía alcohol de quemar en un plato de porcelana y lo quemaba. Mientras nos bañaba se ponía a cantar. Parece mentira, pero a pesar que la economía era muy, muy escasa, siempre la recuerdo cantando. Cantaba canción española (copla), y también unas que eran historias pero muy tristes, a mi me gustaban mucho (tengo la letra escrita para que no se me olviden), pero sobre todo el que más me gustaba es un villancico, muy largo, que suelo cantar (horrible) con ella todas las navidades, para ver si mis hijos y mis sobrinos siguen con la tradición.
Es una gran narradora, te puede empezar a contar una historia y al final te das cuenta que han sido por lo menos cuatro, pero la primera no la termina. Cuando empieza a contar algo tienes que estar alerta para reconducirla al tema principal porque si no termina contándote tres historias diferentes.
También es una artista en conseguir que se haga lo que ella quiere, sin pedirlo ¡por supuesto! Nunca pide nada, sólo sugiere, en ti está “adivinarlo”. Reconozco que para tales sutilezas, no sirvo, no las capto (soy algo despistada).
Mi madre parece frágil, es menuda, ¡Menuda es mi madre!
- ¡Hala hija, que me has puesto verde, si lo sé no te digo que escribas!
- Mamá, que es con mucho cariño.

Junio 10, 2008 at 8:26 pm
Hola guapa:
Lo de mama genial, me encanta, la has dibujado tal como es.
Por favor escribe que lo haces muy bien.
Te quiero mucho
Junio 11, 2008 at 4:08 am
Seguro que se siente orgullosa de esta entrada.
Junio 12, 2008 at 10:09 am
Pues sí que parece joven tu madre!!! Ha sido un detalle muy bonito, y me has dado una idea, creo que mi madre también se merece un homenaje como éste.
Muchos besos
Junio 12, 2008 at 11:44 am
Espero que si, Ivan
Hola Luna, se conserva muy bien, tiene 71 años
Un beso
Junio 13, 2008 at 7:49 pm
Que guapa tu mamá¡ Un abrazo fuerte a las 2 desde México¡
Junio 13, 2008 at 8:17 pm
Gracias pily, si que es guapa.
Otro abrazo para tí
Junio 17, 2008 at 1:01 am
¡Genio y figura, un besito tita Encarna.
Lupe, ya va quedando menos. Un beso
Junio 17, 2008 at 7:14 pm
Ya la conoces, Rosa.
Sí que queda menos, estoy deseando que llegue agosto.
Un beso
Junio 18, 2008 at 2:29 pm
¡quién tuvo y retuvo guardo para ……! Un beso tita Encarna.