MI PUEBLO
El sol cae a plomo sobre la tierra roja y preñada de olivos, cortada a veces por un camino estrecho con ambición de carretera; los montes surgen a derecha e izquierda según la curva que tome el camino.
El primer sentido que se activa es la vista, cuando al volver una curva surge el pueblo, blanco, fresco, como durmiendo una eterna siesta, derramándose por la colina y cubriéndola como si fuera una sábana.
Las pequeñas casas, de blanco inmaculado, dan paso a los edificios de tres o cuatro plantas, que crecen a los pies de la colina.
Al entrar al pueblo el que se activa es el olfato, su inconfundible olor a aceite que impregna el ambiente. Pero si vais en Semana Santa, seguro que antes que el olfato será el oído con el eterno ruido de tambores y las “guerras” entre Coliblancos y Colinegros.
Al pasear por sus calles estrechas y empinadas, te sientes transportado a otra época.
Me encanta mi pueblo, cuando estoy en él tengo la sensación de ser otra persona, estar más completa, que encuentro una parte de mí que debió de quedarse allí.
Es curiosa esta sensación de que pertenezco al pueblo, porque nunca viví allí, mi familia se trasladó cuando apenas tenía un año, pero cuando estoy en él me siento más yo.

Mayo 1, 2008 en 5:42 am
Una gran descripción. Casi podía paseat por sus calles.
Cada uno pertenece donde se siente cómodo.
Mayo 2, 2008 en 4:19 pm
Hola Prima, que bonito , yo ni de lejos lo podria relatar como tú, no sabia de tu talento. me he sentido identificada en cada frase por que esos sentimientos tambien son mios y eso que tu te fuiste muy pequeña pero yo ni siquiera nací allí. NOS VEMOS EN VERANO
Mayo 2, 2008 en 4:24 pm
Es que el pueblo es mucho pueblo, y nosotras somos parte de él
un beso
Mayo 2, 2008 en 6:52 pm
Lo de las calles estrechas y empinadas no te lo voy a negar, qué barbaridad!!
El pueblo en sí es bastante bonito, y está claramente diferenciado el casco antiguo de lo que es la periferia.
Lástima que no pueda guardar buenos recuerdos de él, mi mayor crisis personal la tuve a raíz de una “relación” con un paisano tuyo, aunque supongo que le debería agradecer todo el sufrimiento que pasé, porque después fuí bendecida con el hombre más maravilloso del mundo.
Muchos besos de una egabrense
Mayo 2, 2008 en 7:05 pm
De todo se saca provecho, pero no hay que “culpar” a los sitios por las conductas de algunas personas. Te puedo asegurar que las personas qie yo conozco de Baena, son en general buenas,… es que yo sólo me relaciono con las buenas, je, je…
Me alegro que ahoras estés bien, yo también lo pasé mal en una primera relación y eso me llevo, como a tí a conocer a la mejor persona del mundo, en Mayo hará VEINTISIETE años que nos casamos, sólo espero que seas tan feliz como lo soy yo.
un beso muy fuerte de una baenense
Mayo 2, 2008 en 8:28 pm
Es verdad que no se puede culpar a los sitios, pero se me hace muy muy difícil volver allí, son muchos recuerdos y como yo digo soy “de lágrima fácil y boca temblona” jeje…
Veintisiete años hoy en día me parece un auténtico logro, tal y como están las cosas….me alegro mucho. Ésa es la prueba de que las almas gemelas existen, y yo espero haber encontrado a la mía.
Besitos
Mayo 3, 2008 en 11:21 am
Revisa el “muhomgebres” que un genio, genio como la copa de un pino te ha dejado un comentario.
Olé mi Abu!!!
Mayo 3, 2008 en 11:31 am
De otra baenense:
Que bien has descrito la tierra que un día nos vio nacer, aunque nos tuvo poco tiempo con ella.
Que bien se está paseando por esas calles y, cuando te sientas un rato a solas en el porche de “la tita Paquita”, dese donde se ve una panorámica preciosa del pueblo, sientes tus raices y el bienestar que se siente en ese momento es indescriptible.
Eso solo lo puede sentir quien dejó su tierra un día y vuelva a ella en contadas ocasiones.
Un beso
Mayo 3, 2008 en 11:36 am
Hola Fanny, ya vi ayer el comentario, desde luego es un crac, le dije por el messenguer que cualquier día veíamos un blog suyo
Un besito
Rosa, es de lo mejor, cuando ya es de noche y el olor y las luces, estás en otro sitio. Un beso