Mi blog en 2011

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un reporte para el año 2011 de este blog.

Aqui es un extracto

La sala de conciertos de la Ópera de Sydney contiene 2.700 personas. Este blog fue visto cerca de 8.300 veces en 2011. Si fuese un concierto en la Ópera, se necesitarían alrededor de 3 actuaciones agotadas para que toda esa gente lo viera.

Haz click para ver el reporte completo.

YA SOY DISEÑADORA GRÁFICA

Ya lo tengo, termino el año con un nuevo título.

Este es mi expediente:

Y este el Diploma:

Y en 2012 a retomar After Effect que lo tenía abandonado. Pero seguro que me inventaré alguna cosa más.

El olor del papel

Para mi cumpleaños mi marido me regalo un libro electrónico, ya hace tiempo que mis hijos me decían de comprarme uno, pero me resistía.

Estas vacaciones, para el viaje de más de 10 horas, yo me lleve mi libro para que se hiciera más corto, pero fue un engorro porque en el poco espacio que había en el avión era una odisea cada vez que tenía que levantarme, no tenía lugar donde dejarlo. Os lo cuento: mi asiento está ubicado en la zona central, a la izquierda se sienta mi marido y a la derecha un chico, encajonada, apenas puedo colocar los brazos en los reposabrazos;  sentada, con la bandeja bajada para colocar el libro ( casi rozando el esternón), el bolso debajo del asiento, cada vez que necesito algo de él, quito el libro, como puedo lo pongo en un costado, subo la bandeja, cojo el bolso, lo abro, rebusco (una eternidad porque nunca encuentro lo que busco), vuelvo a bajar el bolso, la bandeja y coloco el libro, para levantarme cojo el libro, subo la bandeja,  medio me incorporo para dejar el libro en el asiento, y después de algunas dificultades puedo salir al pasillo; vamos, una comodidad increíble.

Con nosotros venían, mi prima Rosa de Manresa y Pepe su marido, pero ella es más lista que yo, llevaba un libro electrónico y le resultó más fácil, así que decidí, que como pronto llegaría mi cumpleaños, ese fuera el regalo.

Tiene muchas ventajas, además de la descrita anteriormente, es de fácil manejo, puedes llevar una biblioteca encima, no pesa, ideal para leer en la playa tumbada en la hamaca, muy práctico en los trayectos al trabajo (no es mi caso porque apenas tardo 15 minutos), y un mayor acceso a cantidad de títulos.

Otra ventaja que acabo de descubrir es que puedes tener audiolibros, le estoy sacando mucho provecho, sobre todo para los idiomas; tengo un buen  nivel en inglés, lectura y escritura, pero me falla la conversación, así que mientras leo el libro, lo voy escuchando y creedme, he adelantado un montón.

Pero le falta algo para mí esencial, el olor a papel, la sensación en el olfato al abrir un libro nuevo es tan importante como la historia que vas a leer, casi forma parte de ella. Por eso, como la tecnología avanza que es una barbaridad, a ver si a alguien se le ocurre una aplicación que, a la vez que abres el ebook, te asalte en la nariz ese olorcito que es el preludio de una buena sesión de lectura.

Aprender a vivir II

Aquel día se levantó inquieto, tenía una sensación rara en el estómago, como si presintiera que algo no iba bien.

Mientras se hacía el café, fue a afeitarse al cuarto de baño. Miró su imagen en el espejo y le costó reconocerse. La noche anterior había estado celebrando su despedida de soltero, no es que se fuera a casar, Lucía iba a vivir con él, pero quería celebrar con sus amigos su nueva vida. Hacía tiempo que no bebía y anoche se pasó, tomó alguna copa de más.

Se dio una larga ducha, sentía el agua resbalar por su cuerpo y una sensación de bienestar se fue apoderando de él. Dejó que el agua corriera, como si pudiera llevarse por el desagüe todo el malestar que sentía.

Rápidamente se bebió un café sólo, fuerte y sin azúcar, para despejar la cabeza. Tenía exactamente cinco minutos para salir de casa o llegaría tarde. Era  muy estricto en cuanto a la puntualidad, casi rozaba la obsesión, no se permitía ni un minuto de retraso y a los demás tampoco, era algo que odiaba, le parecía una falta de respeto.

Bajó al garaje, y ya en el coche se acordó que en una semana tendría que hacerle la revisión. El coche, a pesar de tener muchos años, estaba bien cuidado y funcionaba perfectamente; esperaba poder pasarla, porque la verdad, no estaba en situación de comprarse uno nuevo, no ahora con todos los gastos del piso y con el inminente traslado de Lucía.

¡Lucía…! sólo de pensar en ella se le dibujaba una sonrisa en la cara; era como si en un día de lluvia, de repente, empezara a lucir el sol con todo su esplendor. No podía pedir  nada más, la vida había sido generosa con él siempre. Tuvo una infancia feliz, una adolescencia sin demasiadas complicaciones y ya de adulto la vida le regaló a Lucía. Ella era su complemento, su razón de vivir, su novia, su amiga, lo era todo, ya no podía concebir su vida sin ella a su lado.

Estaba llegando a la oficina cuando sonó el móvil, miró el número y se extrañó que fuera la madre de Lucía, el corazón le dio un vuelco.

-¿Hola?

-Hola Rafa, estamos en el hospital, hemos traído a Lucía, está en observación.

-¿Qué dices? ¿Qué le ha pasado?

- No sabemos, perdió el conocimiento y ahora van a hacerle pruebas.

-Pero… ¿cómo está?, ¿estáis con ella?, ¿Qué dicen?

-Tranquilízate, por ahora parece que bien, hay que esperar a las pruebas, todavía no nos dejan pasar, pero dicen que en cuanto terminen podremos entrar unos minutos a verla.

- Soluciono unas cuantas cosas en la oficina y voy para allá. Si tenéis alguna noticia nueva, llámame, por favor.

- No te preocupes, te llamo en cuanto sepa algo más.

Los Hijos de Blanquita

Lo que es el mundo animal y cuánto tenemos que aprender de él.

Ya sabéis la historia de Blanquita, hoy os contaré la de sus hijos.

Blanquita tuvo cuatro gatitos, tres negros y uno blanco, por casualidades de la vida el blanco no sobrevivió, sólo han quedado los negritos,bueno negro… negro, uno, los otros dos son negros con mechas.

Estaban los tres gatitos, en su gatera, bien cuidados,sin faltarles nada, pero sin mamá.

Este fin de semana decidieron soltarlos un ratito, para que jugaran fuera; y había que verlos saltar por todas partes, pero siempre cerca de su gatera.

En la parcela hay otra gata, Moni, que debe tener un año escaso, y que acababa de tener su primera camada, tres gatitos, y probablemente debido a su escasa edad, no ha sobrevivido ninguno.

El caso es que Moni, viendo a los gatitos solos, decidió que alguien tenía que cuidarlos y esa debía ser ella, y desde entonces no ha dejado de vigilarlos, regañarlos y estar pendiente de ellos,vamos que los ha adoptado, así que los hijos de Banquita ya tienen nueva mamá.

Blanquita

Historia real de una gata.

Érase una vez una gata muy particular, no era ni sociable ni cariñosa, pero cuidaba la parcela de roedores como nadie.

Hace un año tuvo una camada de gatitos,

nos costó encontrarlos, porque los había escondido muy bien, bueno quizás no tanto porque algún depredador acabó con ellos.

Estuvo  deprimida y más huraña de lo habitual, pero con el tiempo volvió a su normalidad.

Este año volvió a quedarse preñada, y para evitar que mataran a los bebés, le acondicionaron un espacio cerrado donde pudiera parir.

El caso es que cuando fueron el lugar estaba vacío, ni la gata ni rastro de la camada.

Unos días después  sintieron maullidos de gatitos y encontraron a la camada, bien segura, pero ni rastro de Blanquita.

Pusieron a los gatitos en lugar seguro, alimentándolos, en espera de que apareciera su madre.

Al cabo de algunos días la encontraron muerta, al lado de sus hijos.

Tenía destrozado la mitad de su cuerpo, pero le quedaron fuerzas para llegar donde estaban sus hijos y saber que estaban bien, después, descansó.

 

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